Los tótems del zodiaco servían para constatar las relaciones entre las constelaciones y las estaciones, lo cual los llevó a ser parte del primer calendario. Entonces se convirtieron en símbolos bajo los cuales nacemos y a los que algunas personas atribuyen influencias sobre su personalidad y su destino. Leo el periódico cada mañana y reviso intencionalmente la sección del horóscopo. El amor, el dinero y la preocupación laboral, temas tratados como consejos en menos de 5 líneas de una columna. La dinámica es leer y luego pensar: !qué acertada proposición¡. Es que cualquier podría ser un consejo bueno, todos tenemos de todo. Y en ese todismo se basa la versatilidad de nuestras múltiples respuestas a nuestros múltiples problemas y preocupaciones. Así que un día quisiera ser capricornio y al otro día piscis. Es cuestión de que Mirtha Vergara o Jossie Diez Canseco se le ocurra. Me levanta el ánimo así que yo me las creo, o al menos estoy predispuesto a creermelo.