-Mal. Pero al menos tengo un nuevo blazer.
Es peligroso para la mente fomentar una idea de felicidad materialista ante los fracasos de intelectualidad que cometemos. Sin embargo, otra postura podría ser la llamada “mírale el lado bueno a las cosas”, pero haz hincapié en que la frase dice “cosas” no “cosa” o “hecho“. Por ende, si estás acostumbrado a sacar una buena nota y justo esa mañana friolenta tenías resfriado y para variar no habías podido leer el texto de más de 400 hojas para el examen de medio ciclo, se acaba tu tiempo establecido para contestar 5 preguntas de engorrosas respuestas y en vez de lapicero tiene un kleenex haciendo ruidos con tu nariz; es momento de no hundirte en la depresión, la ira, la preocupación y la culpa. Aunque suene difícil en ese momento profundizar en el hecho de sacarle el provocho a tal hazaña debido a que tu costumbre y sobre todo expectativas eran otras, alguienpara salir del paso de tu preocupación -no tan indispensable para derrotar la crisis económica o para salvar al planeta de la contaminación ambiental-, te propone la frase antes comentada.
Se te viene a la cabeza:
Primero: ¿Qué carajos?. Segundo: Ya no puedo retroceder el tiempo. Tercero: Dependiendo de cual sea tu idiosincracia puedes optar por fumar un cigarrillo, empezar a hablar sobre tu capacidad intelectual de tus anteriores examenes o empezar a sorprenderte con que sí sabías las respuestas de una manera de “el examen estaba fácil, obvio, pero no quise darle el verdadero interés, tengo otras preocupaciones más importantes” o, una respuesta más materialista, menos dañina socialmente – aunque si puede ser perjudiial psicológicamente a la larga- se enfoca a respuestas como: “al menos tengo un blazer nuevo”, “mañana es feriado y habrá fiesta ¿no es cierto?”, “tengo galletas de chocolate en mi alacena”, “oye ¿has visto mi nuevo mp3?, entre otras.
Y aquí está la observación a la diferencia entre “cosas” y “cosa”. Como una respuesta materialista, consumista y talvez de falsedad emocional, podemos aferrarnos a objetos que nos pueden provocar una felicidad ante una reacción funesta de subestiación, y nada tiene que ver con el examen. Otros en cambio, un poco más saludables puede reaccionar ante su realidad, correr detrás del profesor para un examen de recuperación o decir: “al menos aprendí algo”.
Escrito por kaoticmind 